Te vi, me viste y nos vimos.
Sabíamos que tenía que ser.
No importa como, no importando el porque.
Tus besos saben a mi inocencia perdida,
A eso y a metal. Me gusta ese sabor.
Tus caricias se sienten como mi timidez.
Absolutamente convencida.
Me respiras, te bebo.
Me lames, te muerdo.
Mi cuerpo resbala en el sudor que roza tus senos.
Mis dientes perforan tu cuello.
Mi ritmo se pierde en gemidos,
Entre pequeños sin sentidos.
Me muevo, me muero.
Te subes, te dejas llevar.
Puedo enamorarme de esto,
De lo que soy contigo.
De lo soy conmigo.
De lo que eres tu.
Danzan las lenguas sl ritmo de las caricias.
Nunca volar fué tan sereno.
Cada vez que salto más alto vuelo.
Un día me quedaré para siempre en el cielo.