Estás acostumbrada a comer migajas de amor,
A recoger las sobras, a vivir en hambre.
Estás acostumbrada a los gritos, los insultos y la carne podrida.
Estás acostumbrada a ser un cero a la izquierda.
Y me doy cuenta que por más banquetes que te ponga,
Por más amor que envuelva en celofan.
Por más veces que pelee por ti y para ti.
Tu nunca cambiarás.
Estás hecha de migajas.
De sobras, de nada.
Mi error: querer que seas feliz.
Mi error: querer tu amor.
Mi error...querer
Estás hecha de migajas, de limosnas.
Has perdido tu dignidad, tus ganas de luchar.
Lo intente y solo me alejaste.
Lo intenté y solo me mordiste.
Ya me cansé de la caridad emocional.
Ya me cansé de intentar ayudar a los leprosos.
Que busquen a Dios que él es el único que puede.
Me restructuro entre lágrimas y mierda.
Me recreo entre piezas de madera.
¿Quién soy? Seguro no esta piltrafa lloriqueante.
¿Quién soy? Seguro no este niño adolorido.
Gracias por ayudarme a despertar, gracias por ayudarme a decir no más.
¿Suerte?¿Destino?¿Maldición? ¿Enfermedad?
Váyanse todos a la mierda, Yo me quedo conmigo.
Quédate tus lamentos, tus dolores tus depresiones no atendidas.
Yo me quedo con mis Besos, mi abrazos y mis ganas de vivir.
Migajas, morunas, crumbs, sobras...
No eres más que un cadáver putrefacto que se deja devorar.