No hay compasión en ti,
Ni en mi.
En nadie.
Todos somos la mierda del mundo.
Merecemos ser destruidos,
Quemados, incinerados en sal.
Carne quemada que quema mi despertar.
No es cierto tu hablar,
Eres lo más cercano a un muerto.
Apestas, hiedes a dolor y a vómito.
No mereces nada ni nadie.
Eres ese pedazo de comida entre los dientes.
Esa piedra que se pisa por pura casualidad.
Eres muerte, eres sangre viceral.
Ríete cuando puedas, lame el filo del cuchillo.
Que tu escencia es buena como un cigarrillo.
Luciérnaga de día. Zapato sin apretar.
Lágrima comprimida. Pecho a punto de reventar.