Lo he matado con un cuchillo lleno de ti.
Me he hablado de frente, sin frenos.
He descubierto que me importa un bledo.
He hecho cosas mayores y peores, he cerrado la boca y como tumba nunca se abrirá.
Te ries pensando que soy ese cordero que va al matadero. Sigue creyendo que soy una tortuga tierna.
Al fin y al cabo tu eres lo que eres y yo soy lo que soy.
El rey de los hipócritas soy yo. Me gusta escupir saliba en el rostro del amor.