Cargando...
Cargado, lleno de falsas expectativas y promesas.
lleno de dolor, llanto y muerte.
lleno de trofeos rotos y sin reconocer.
Con culpa, ansioso, temiendo y sin entender.
maldita la hora en que todo se hecho a perder.
Con todo lo que no sirve,
con todo lo que no existe.
No tiene lógica, no tienen sustento.
Son tonterías sus juramentos.
Y yo soy el que se libera,
el que sale corriendo...siempre corriendo.
No me importa ya estar solo.
Solo siempre he estado.
En este estado de inanición.
Hambre de vida, hambre de amor...hambre de todo.
Soy un ser famélico, que ansia y envidia.
que se retuerce en su necedad.
Necedad de amarlo, de necesitarlos, de que me admiren.
Si nunca me han amado. No saben como hacerlo.
Siempre huyendo...pero ya no más.
Este día he empezado a comer.
A comer verdades, a comer dolor, a escupir sus ansiedades que alimentaron con un tenedor.
A tomar consejos, a beber besos y a sanar la desesperación.
Soy un sobreviviente, no soy esa máscara que dije ser.
Soy un contendiente, un momento de paz.
Famélicos se queden sus recuerdos,
famélicos sus libros y sus sueños.
hambrientas sus ganas de amarme.
Muerta la culpa, muerto el desamor.
No diré que me duele todo,
porque al decirlo los condeno,
los juzgo y los entrego.
Los entrego... a su creador.
Cargado, lleno de falsas expectativas y promesas.
lleno de dolor, llanto y muerte.
lleno de trofeos rotos y sin reconocer.
Con culpa, ansioso, temiendo y sin entender.
maldita la hora en que todo se hecho a perder.
Con todo lo que no sirve,
con todo lo que no existe.
No tiene lógica, no tienen sustento.
Son tonterías sus juramentos.
Y yo soy el que se libera,
el que sale corriendo...siempre corriendo.
No me importa ya estar solo.
Solo siempre he estado.
En este estado de inanición.
Hambre de vida, hambre de amor...hambre de todo.
Soy un ser famélico, que ansia y envidia.
que se retuerce en su necedad.
Necedad de amarlo, de necesitarlos, de que me admiren.
Si nunca me han amado. No saben como hacerlo.
Siempre huyendo...pero ya no más.
Este día he empezado a comer.
A comer verdades, a comer dolor, a escupir sus ansiedades que alimentaron con un tenedor.
A tomar consejos, a beber besos y a sanar la desesperación.
Soy un sobreviviente, no soy esa máscara que dije ser.
Soy un contendiente, un momento de paz.
Famélicos se queden sus recuerdos,
famélicos sus libros y sus sueños.
hambrientas sus ganas de amarme.
Muerta la culpa, muerto el desamor.
No diré que me duele todo,
porque al decirlo los condeno,
los juzgo y los entrego.
Los entrego... a su creador.