No tengo nada que perder,
Ya perdí todo lo que tenía.
Lo perdí por buscar lo que no existía.
Por pedir lo que nunca se me daría.
Me arde el pecho, mis lágrimas no salen.
Quisiera saber de que se trata esto.
La incomodidad perdura,
El dolor se queda como fuente que no se cierra.
Muerto valdría más. Muerto mis organos donaría.
Que sabe mi corazón de lo que mi mente sufre.
A fin de cuentas soy ese mountruo perverso que siempre han creido que soy.
Ni tu, la única persona que creí que me amaba.
Te uniste a los aldeanos con tido y antorchas.