lunes, 10 de agosto de 2020

Salvación

Nunca es suficiente,

siempre deficiente.

Nunca la cabeza...siempre el corazón.

Y es que la razón se mete como un gusano que perfora,

y el perdón no perdona y las lágrimas son canción.


Amor con amor se paga, 

Valor con valor se pega.

Cuando no queda nada nada queda y entonces surjo yo.


Pericos que vuelan en lo lejano,

pequeños que se mueren agarrados de las manos.

¿Cuántas veces tengo que revivirme para ser algo nuevo?


Nunca suficiente, nunca deficiente.

El grito del cielo se vuelve eco

El grito del ciego se vuelve hueco.


Nunca es nunca y hoy es todo,

si luchas peleas y si peleas pierdes.

Déjame que te bese,

déjame que te haga el amor.


Nunca dudes de ti porque todo es subjetivo,

cuando creas que todo se perdió,

solo saca las alas y muestra tus garras.


Valiente híbrido bautizado por la mañana,

deja que la sangre acontezca y que la mirada se desvanezca.


Nunca es suficiente,

nada es deficiente.

Solo se trataba de un corazón roto,

guiando a un niño hacia su salvación.