martes, 10 de julio de 2012

Lejos de este cuento

Un gigante a cuestas carga lo que nunca ha podido soltar.
Salta siempre reprimido y prefiere su coraza terminar.

Al parecer nadie en el bosque quiere con el platicar.
Eso lo entristece pero sigue libre con su pesar.

La ardilla le pregunta sobre esa herida en el pecho.
El responde tranquilamente que ahí habitaba su corazón.

Cuenta como la temible bruja utilizando un hechizo.
De tajo y sin remordimientos se lo arranco.

No mientas dijo el Cuervo que por ahí pasaba.
Yo vi como con tus manos se lo entregabas.

El gigante sonrió tímidamente.
Es cierto yo se lo regale porque pensé que era una dulce hada.

La tortuga se paro a su lado y con voz firme se burlaba
Nadie es nada y nada es lo que esperaba.

El gigante emprendió de nuevo su viaje eterno.
¿A donde vas pregunto el Cuervo?

Voy a donde pertenezco,
Lejos de este cuento.

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